miércoles, 14 de octubre de 2009
Sobre la Cumbre de Seguridad Alimentaria
El Papa estará en la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria
Se celebrará en noviembre en la sede de la FAO en Roma
CIUDAD DEL VATICANO, martes 13 de octubre de 2009 (ZENIT.org).- La Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria que se celebrará en noviembre en Roma en el contexto de la 36ª Conferencia general de la FAO contará con la presencia del Papa.
“El Santo Padre Benedicto XVI viajará a la sede de la FAO (Roma) con ocasión de la apertura de la Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria”, informa un comunicado publicado este martes por la Oficina de Información de la Santa Sede.
La Cumbre Mundial sobre Seguridad Alimentaria tiene como objetivo acordar unas medidas básicas para afrontar la situación de inseguridad alimentaria mundial, que se ha agravado con la crisis económica.
Se celebrará en Roma, del 16 al 18 de noviembre, a propuesta de Jacques Diouf, director general del organismo de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación, la FAO.
Él mismo afirmó, al anunciar la celebración de este encuentro: “Esta crisis silenciosa del hambre, que afecta a uno de cada seis seres humanos, supone un serio riesgo para la paz y la seguridad mundiales; necesitamos crear con urgencia un amplio consenso para la erradicación rápida y completa del hambre en el mundo”.
El número de personas que pasan hambre ha llegado este año a los mil millones, según la FAO.
Los elevados precios de los alimentos en los países en vías de desarrollo se mantienen, por lo que el número de hambrientos ha estado aumentando en los últimos años.
La Santa Sede ha confirmado la presencia del Papa en la apertura de la Cumbre, el 16 de noviembre en la sede de la FAO en Roma, después de la intervención del director general de la FAO en el Sínodo de África, este lunes por la tarde.
Diouf habló sobre África, sus riquezas y sus necesidades, y explicó a los padres sinodales los esfuerzos que está realizando la FAO para garantizar la seguridad alimentaria.
“La seguridad alimentaria es indispensable para la reducción de la pobreza, la educación de los niños, la salud de la población y la seguridad del mundo, pero también para un crecimiento económico duradero -afirmó-. Ésta condiciona la estabilidad y la seguridad del mundo”.
Sobre el hambre y la malnutrición en el mundo, Diouf declaró que “la situación actual es aún más preocupante que en 1996”.
“La inseguridad ha aumentado en todo el mundo durante los últimos tres años debido a la crisis mundial de 2007 y 2008, impulsada por los precios de los alimentos y exacerbada por la crisis financiera y económica que aflige al mundo desde hace más de un año”, dijo.
Y añadió: “Por primera vez en la historia de la humanidad, el número de personas que padecen hambre ha llegado a los mil millones, el 15% de la población mundial”.
[Por Patricia Navas]
martes, 13 de octubre de 2009
Dia Mundial de la Alimentacion
Octubre es mes de muchas cosas, entre tantas es el mes de los cocineros y de la alimentacion. La FAO estara celebrando este foro, y ademas estara lanzando recetario de Chefs contra el hambre. Esto previo al tambien proximo Dia Mundial del Cocinero. Mas que fechas de fiesta a mi me recuerdan el compromiso con aquellos que no tienen pan.
jueves, 16 de octubre de 2008
Mensaje del Papa para el Día Mundial de la Alimentación"La seguridad alimentaria mundial: los desafíos del cambio climático y la bioenergía"
CIUDAD DEL VATICANO, jueves 16 de octubre de 2008 (ZENIT.org).- Publicamos el mensaje que ha enviado Benedicto XVI al director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el señor Jacques Diouf, con motivo del Día Mundial de la Alimentación.
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A su excelencia el señor Jacques Diouf,
director de la Organización de las Naciones Unidas
para la Alimentación y la Agricultura (FAO)
El tema escogido este año para el Día Mundial de la Alimentación, "La seguridad alimentaria mundial: los desafíos del cambio climático y la bioenergía", permite reflexionar sobre lo que se ha hecho en la lucha contra el hambre y sobre los obstáculos a la acción de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ante los nuevos desafíos que amenazan a la vida de la familia humana.
Esta jornada se celebra en un momento particularmente difícil para la situación alimentaria mundial, en el que la disponibilidad de alimentos parece insuficiente en relación con el consumo y las condiciones climáticas contribuyen a poner en peligro la supervivencia de millones de hombres, de mujeres y niños, obligados a abandonar su tierra para buscar algo con que alimentarse. Estas circunstancias exigen que, junto a la FAO, todos puedan responder en términos de solidaridad, con acciones libres de condicionamientos y poniéndose realmente al servicio del bien común.
En junio pasado, la Conferencia de alto nivel brindó la oportunidad a la FAO para recordar a la comunidad internacional sus responsabilidades directas ante la inseguridad alimentaria, en momentos en los que las ayudas básicas a las situaciones de urgencia corren el riesgo de ser limitadas. En el mensaje que había dirigido a los participantes, había indicado entonces la necesidad de adoptar "medidas valientes que no capitulen ante el hambre y la malnutrición, como si se tratara simplemente de fenómenos endémicos sin solución" (Carta del Papa a la cumbre de la FAO sobre seguridad alimentaria mundial, 2 de junio de 2008).
El primer compromiso es el de eliminar las razones que impiden un respeto auténtico de la dignidad de la persona. Los medios y los recursos de los que dispone el mundo pueden procurar una alimentación suficiente para satisfacer las necesidades crecientes de todos. Lo demuestran los primeros resultados de los esfuerzos aplicados para aumentar los niveles globales de producción ante la carestía registrada por las cosechas. Entonces, ¿por qué no es posible evitar que tantas personas sufran de hambre hasta las consecuencias más extremas?
Los motivos de esta situación, en la que con frecuencia conviven abundancia y penuria, son numerosos. Podemos citar la carrera al consumismo, que no se detiene a pesar de una menor disponibilidad de alimentos y que impone reducciones forzadas a la capacidad alimentaria de las regiones más pobres del planeta; o la falta de voluntad para concluir negociaciones y para frenar los egoísmos de Estados y de grupos de países o para acabar con esa "especulación desenfrenada" que afecta a los mecanismos de los precios y el consumo. La ausencia de una administración correcta de recursos alimentarios causada por la corrupción en la vida pública o las inversiones crecientes en armas y tecnologías militares sofisticadas en detrimento de las necesidades primarias de personas desempeñan también un gran papel.
Estos motivos, sumamente diferentes entre sí, tienen su origen en un falso sentido de valores sobre los que deberían basarse las relaciones internacionales, y en particular, en esa actitud difundida en la cultura contemporánea que sólo privilegia la carrera a los bienes materiales, olvidando la verdadera naturaleza de la persona humana y sus aspiraciones más profundas. El resultado es, por desgracia, la incapacidad de muchos para asumirse las necesidades de los pobres y para comprenderlas, negando así su dignidad inalienable.
Una campaña eficaz contra el hambre exige, por tanto, mucho más que un simple estudio científico para afrontar los cambios climáticos o para destinar en primer lugar la producción agrícola a la alimentación. Es necesario, ante todo, redescubrir el sentido de la persona humana, en su dimensión individual y comunitaria, a partir del fundamento de la vida familiar, fuente de amor y afecto, de la que procede el sentido de solidaridad y la voluntad de compartir. Este planteamiento responde a la necesidad de construir relaciones entre los pueblos basadas en una disponibilidad auténtica y constante para hacer que cada país sea capaz de satisfacer las necesidades de las personas, pero también de transmitir la idea de relaciones basadas en el intercambio de conocimientos recíprocos, de valores, de asistencia rápida y de respeto.
Se trata de un compromiso por la promoción de una justicia social efectiva en las relaciones entre los pueblos, que exige de cada uno ser consciente de que los bienes de la Creación están destinados a todos y de que en la comunidad mundial la vida económica debería orientarse a compartir estos bienes, a su uso duradero y a la justa repartición de los beneficios que se derivan.
En el contexto cambiante de las relaciones internacionales, en el que parecen acrecentarse las incertidumbres y aparecen nuevos desafíos, la experiencia que hasta ahora ha hecho la FAO --junto a la de otras instituciones que trabajan en la lucha contra el hambre-- puede desempeñar un papel fundamental para promover una nueva manera de comprender la cooperación internacional. Una condición esencial para aumentar los niveles de producción, para garantizar la identidad de las comunidades indígenas, así como para la paz y la seguridad en el mundo consiste en garantizar el acceso a la tierra, favoreciendo de este modo a los trabajadores agrícolas y promoviendo sus derechos.
En todos estos esfuerzos, la Iglesia católica está junto a vosotros, como lo testimonia la atención con la que la Santa Sede sigue la actividad de la FAO desde 1948, apoyando constantemente vuestros esfuerzos para que pueda continuar el compromiso a favor de la causa del hombre. Esto significa, en concreto, la apertura a la vida, el respeto del orden de la Creación y la adhesión a los principios éticos que constituyen desde siempre la base de la convivencia social.
Con estos deseos, invoco la bendición del Altísimo sobre usted, señor director general, así como sobre los representantes de las naciones para que podáis trabajar con generosidad y sentido de justicia por los más necesitados.
Vaticano, 13 de octubre de 2008
martes, 17 de junio de 2008
Iniciativa America Latina y el Caribe sin Hambre
www.rlc.fao.org/iniciativa/iniciativa.htm
La Iniciativa América Latina y el Caribe Sin Hambre es un esfuerzo de países comprometidos con la urgente necesidad de abatir el hambre; de organismos que comprenden el enorme precio de la pobreza extrema y sus consecuencias; de empresas que asumen su responsabilidad social; de personas que confían en la posibilidad de solucionar este problema definitivamente. La Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe ha asumido el reto de empujar esta iniciativa, que opera desde su sede en Santiago de Chile. La Iniciativa cuenta con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional, así como el apoyo de los gobiernos de Brasil y Guatemala.
La Iniciativa cuenta con un Plan de Acción, que detalla las acciones concretas que se están llevando a cabo para erradicar el hambre en la Región. Estás acciones están divididas en tres grandes prioridades:
1. Dar un alto perfil al problema del hambre y el derecho a la alimentación en las agendas nacionales, regionales y sub-regionales, así como en la agenda de los organismos internacionales y de las empresas responsables. El derecho a la alimentación debe ser una política de Estado, y la sociedad debe estar informada respecto a su importancia y apoyar su implementación.
2. Reforzar las capacidades de los países para llevar a cabo políticas públicas y programas para erradicar el hambre y garantizar el derecho a la alimentación de sus ciudadanos, en un marco institucional adecuado.
3. Monitorear el estado de la Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) de los países involucrados en el marco de los ODM hasta el 2015, y posteriormente hasta la victoria final sobre el hambre en la Región. Esto, a través de análisis que refuerzan el conocimiento sobre las causas del hambre y propuestas fundadas sobre las estrategias para erradicarla.
martes, 3 de junio de 2008
Manos del Mundo que cocinan contra el Hambre
El siguiente comunicado es para contarles un proyecto y para que me apoyen todos ustedes, el proyecto es para luchar contra el hambre, y que todos aportemos un pequeño grano de arena, la idea es que todos nosotros realicemos una cena en nuestros restaurantes, todos el mismo día y lo que logremos recolectar se lo hagamos llegar a la FAO para que con este dinero realicen un proyecto contra el hambre, yo me encargaría de los contactos en mi país con la FAO, y el proyecto tendría el nombre de MANOS DEL MUNDO QUE COCINAN CONTRA EL HABRE, espero su apoyo y sus respuestas lo mas pronto posible se despide .
Tomás Fernández
Cocinero
Ccs Venezuela
Junto a Tomas le estamos dando vida a esta idea....
esta nota ha circulado ampliamente por los medios electronicos, si deseas mas informacion no dudes en comunicarte
El Hambre...
Es posible superar el hambre si se pone a la persona en el centro, asegura el Papa
Su verdadera causa es la cerrazón ante los demás, explica a la cumbre de la FAO
CIUDAD DEL VATICANO, martes 3 de junio de 2008 (ZENIT.org).- Si se pone a la persona y sus derechos en el centro de las estrategias nacionales e internacionales, es posible superar el flagelo del hambre, asegura Benedicto XVI.
De hecho, su causa principal es la cerrazón ante los demás, según explica en un mensaje enviado a la Conferencia de jefes de Estado y de otros representantes nacionales sobre "La seguridad alimentaria mundial: los retos del cambio climático y la bioenergía", que se celebra del 3 al 5 de junio en la sede del Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en Roma.
"Si se hiciera valer el respeto de la dignidad humana en la mesa de las negociaciones, de las decisiones y de su aplicación, podrían superarse obstáculos que de otro modo son insuperables y se eliminaría, o al menos disminuiría, el desinterés por el bien de los demás", afirma el pontífice.
En su mensaje, leído en el encuentro por el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado, el Papa afronta la crisis mundial de la alimentación, provocada por el aumento de los precios de los productos agrícolas.
"La creciente globalización de los mercados no siempre favorece la disponibilidad de alimentos y los sistema productivos con frecuencia están condicionados por límites estructurales, así como por políticas proteccionistas y fenómenos especulativos que dejan a poblaciones enteras al margen de los procesos de desarrollo", denuncia el Papa.
A la luz de esta situación, "es necesario confirmar con fuerza que el hambre y la malnutrición son inaceptables en un mundo que, en realidad, dispone de niveles de producción, de recursos y de conocimientos suficientes para acabar con estos dramas y con sus consecuencias".
En su mensaje, el obispo de Roma pide que se elaboren "nuevas estrategias de lucha contra la pobreza y de promoción del desarrollo rural".
En particular, pide valorar las capacidades de los pequeños agricultores, garantizando su acceso al mercado.
"Se trata de un camino que no es ciertamente fácil, pero que permitiría, entre otras cosas, redescubrir el valor de la familia rural: ésta no se limita a preservar la transmisión, de los padres a los hijos, de los sistemas de cultivo, de conservación y de distribución de los alimentos, sino que es sobre todo un modelo de vida, de educación, de cultura y de religiosidad", asegura.
Además, desde el punto de vista económico, sigue diciendo, "asegura una atención eficaz y amorosa a los más débiles y, en virtud del principio de subsidiariedad, puede asumir un papel directo en la cadena de distribución y comercialización de los productos agrícolas destinados a la alimentación, reduciendo los costes de intermediación y favoreciendo la producción a pequeña escala".
"Sólo la tutela de la persona, pues, permite combatir la causa principal del hambre, es decir, esa cerrazón del ser humano hacia sus semejantes que disuelve la solidaridad, justifica los modelos de vida consumista y disgrega el tejido social, preservando e incluso llegando a aumentar el surco de injustos desequilibrios, dejando a un lado las exigencias más profundas del bien", indica.
Al desear éxito a la cumbre de la FAO, el Papa pide no rendirse ante "el hambre y la malnutrición, como si se tratara simplemente de fenómenos endémicos y sin solución" y asegura: "¡La Iglesia católica, por su parte, desea unirse a este esfuerzo!".
