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jueves, 24 de diciembre de 2009

Ya casi es navidad



Aunque ya he publicado este video, es tan bueno que no resisti la tentacion de re-publicarlo. Seguramente alguno ha estado en esta situacion alguna vez. Felices fiestas.

martes, 16 de diciembre de 2008

Un regalo mas...

Gracias a los archivos de la Web y revisando aqui y alla mientras seguia organizando mis ideas, encontre este cuento de mi amiga y colega Karina Pugh de quien me confieso admiradora por la claridez de sus cuentos y por lo que escribe que algun dia quisiera yo poder hacer. Pues revisando el blog de Tomas Fernandez tambien amigo y colega encontre este cuento bien propicio para la epoca que vivimos, y como gracias al amigo Merlin Gessen tambien colega estamos empeñados en recrear nuestro Milagro en la Calle... yo aqui le llamo 5 de Julio o 72, pues les dejo este relato hermoso de Karina para continuar con esta estela de regalos que hemos ido recibiendo desde el dia 1 de Diciembre, al menos para mi ha sido asi. Sigamos contando pues los dias que faltan para llegar a la Navidad. Por supuesto, el cuelnto no es mio, ya les dije que era de karina Pugh, y lo encontre publicado en Tomasnomas. Sin desperdicio alguno, buen provecho

"La gastronomia no es puro cuento" (Karina Pugh) Amiga y Cocinera

Cuando yo sea grande, voy a ser cocinera No sé porqué siempre lo hace, mi hermanito siempre consigue los regalos que el Nińo Jesús nos trae, supuestamente en combinación maquiavélica con Santa Claus, y yo me siento tan culpable porque, a mis 9 ańos, ya sé que ese es un cuento y que es mi mamá, la que, trabajando hasta el cansancio y haciendo milagros con el dinero, nos compra los regalitos. Eso sí, jamás ha acertado, mi pobre mamá, tan ingenua, cree que una barbie rubia me hace feliz, o que un caballo con alas, unos peligrosos patines o un aburridísimo juego de té de loza, pueden entusiasmarme. Cuando mi más anhelado tesoro es, una cocinita de juguete. Cada vez que veo una en la juguetería se me van los ojos, me encanta la idea de hacer comidita de verdad en mi casa. Cuando el fastidioso de mi hermanito me aburre con sus muńecos galácticos, sus rayos fotónicos y sus cuentos de guerras y soldados mal heridos, yo me refugio en el calor de la cocina de mi mami. Hay tantas cosas divertidas allí, por ejemplo, esa delicia de leche en polvo y azúcar que preparo a escondidas, o la mezcla divertida de zanahorias ralladas con jugo de limón y miel, o esa cosa mágica de convertir claras de huevo y azúcar en merengue, que pinto de colores, eso es lo que me hace feliz. Tal vez mi mamá, una intelectual, una mujer liberada, una librepensadora (esa palabra me encanta), espera para mí, futuros más relacionados con las letras que con las sartenes, aunque también me gustan los libros (y El Principito ya casi me lo sé de memoria) lo que yo quiero es una cocinita. Mi hermano me dice que vaya al desván, que acaba de encontrar los regalos envueltos. Yo voy, desilusionada tanto por la falta de ingenuidad del nińo como por la sospecha de que mi mami esta vez tampoco me compró el juguete tan ansiado. Me acerco sin muchas ganas, porque él está tratando de abrir su regalo sin dejar huellas. Hay, esta vez, varios regalos para cada uno. Yo supongo que mi mamá envolvió para mí varios libros y alguna muńeca, lo que me da una curiosidad tremenda y al mismo tiempo ternura por ella, que quiere que su hija se eduque. Mi hermano es presa de un estado casi místico, acaba de descubrir que el Nińo Jesús le trae de regalo un reloj que se convierte en robot, un mamotreto que sólo él sabrá hacer funcionar y que, además de darle la hora, se convierte en un juguete con pinta de lagartija, o de cohete, o de ambas cosas a la vez. Yo miro, muerta de la risa, cómo empieza a bailar por toda la casa, aprovechándose de que estamos solos y que puede dar rienda suelta a su felicidad, da brinquitos de alegría mientras me dice que abra mis regalos. Yo, que me asusto con las sorpresas, le digo que no, que me aguanto la curiosidad hasta mańana. Él, impaciente replica, que si no los abro yo, los abre él, accedo y casi de reojo, miro como con sus deditos diestros en abrir regalos sin que se note, revolotean sobre una caja envuelta en un papel de estrellitas. Mi ansiedad es inmensa, y me escudo en la valentía de mi hermanito, quien pone cara de extrańeza cuando ve por el costado de la caja que no son libros, ni una muńeca, ni un juego de té. Me dice, con algo de piedad en su voz, que no cree que me vaya a gustar esto, que la verdad, es él, y solo él, el hijo favorito de mi mamá. Yo no puedo evitar la carcajada, porque cuando lo dice, entorna los ojos y sus crespos dorados brillan por un rayo de sol que entra por la ventana. Veo la caja, en letras rosadas dice para nińas de ocho a doce ańos yo me alegro de tener nueve y me siento grandota y sabihonda, estiro con cuidado el papel, temerosa de arruinarle la sorpresa a mi mamá, la única que cree en esta casa que sorprenderá a alguien. Ante mis ojos se revela un milagro, Ąuna cocinita de cuatro hornillas que enciende de verdad, con sus accesorios y un recetario con 20 recetas para jugar y disfrutar y con una tarjeta que dice Para mi nińa linda! Antes de dormirme, mi mami entra a mi cuarto a darme el beso de las buenas noches, y mientras lo hace, un río de amor corre en mi corazón por ella, que supo leer mi alma e hizo mi sueńo realidad. Lo que no sabe es que está abonando las flores multicolores y perfumadas de mi vocación, porque, cuando yo sea grande, voy a ser cocinera.

lunes, 8 de diciembre de 2008

Entre amigos te veas






Quiza uno de los temas mas repetidos durante el tiempo de Navidad es la fraternidad, en mi caso en particular este Diciembre ha estado cargado de esto porque a 7 dias del Mes han sido ya varios los momentos donde hemos puesto de manifiesto ese compartir el pan y hallar el amor. Celebramos en dias pasados la reunion mensual de Directiva y Coordinadores de la Asociacion de Chefs, Cocineros y Afines de Venezuela en Valencia, Edo. Carabobo y luego tuvimos nuestra Fiesta de Navidad... Hablo de Fiesta porque podria ser mezquina si dijera que fue un compartir. Digo fiesta porque realmente lo que hicimos fue festejar los aires que se respiran en nustra Gastronomia, unos aires de evolucion, unos aires de unidad, unos aires de solidaridad que poco a poco nos van llevando a una marca pais que la estamos gestando entre todos con mucho trabajo y tambien con mucha dedicacion. Lo que a titulo personal yo he vivido con mis colegas me hace soñar con un futuro hermoso en nuestra gastronomia porque cada corazon que cocina esta siempre pensando en ser el mejor y eso es algo que cada dia nos motiva a seguir caminando en y hacia la excelencia.

Estuvimos cocineros de varios rincones del pais, pero via telefonica tambien estuvieron otros que aun cuando no estaban presentes estaban. Quiza una de las cosas mas hermosas de este encuentro fue compartir en familia porque muchos estaban con ellas. Una tarde noche asi solo puede resumirse en un gigantesco deseo de mucho exito culinario para los colegas que estaban y los que no estaban tambien. Felices Fiestas!